Título original: Funny games U.S.
Género: Suspenso
Año: 2007
Nacionalidad: EEUU, Francia, Inglaterra, Austria, Italia y Alemania Duración: 111 minutos
Dirección: Michael Haneke
Elenco: Naomi Watts (Anna), Tim Roth (George), Michael Pitt (Paul), Brady Corbet (Peter), Devon Gearhart (Georgie).
Sinopsis:
Anna (Naomi Watts), George (Tim Roth) y su hijo Georgie (Devon Gearhart) acaban de empezar las vacaciones en su residencia de verano. Mientras Anna prepara la cena, reciben la inesperada visita de dos jóvenes, Paul (Michael Pitt) y Peter (Brady Corbet). Sus idílicas vacaciones pronto se convertirán en una pesadilla.
Comentarios:
Funny games es una película muy particular. Es una remake plano a plano de la película “Funny games” escrita y dirigida por el propio Haneke diez años antes, simplemente (palabras del propio director) para que se conociera a nivel mundial y principalmente en Estados Unidos, ya que la anterior si bien fue exitosa, no lo fue a la magnitud que le hubiese gustado. Un poco soberbio, no? Pues así de soberbia es esta película, que intentando mostrar la violencia en su peor grado, la que no tiene motivo aparente.
Haneke nos plantea una pareja de jóvenes que destroza la vida de la pareja protagónica (pareja ideal) con la sola intención de divertirse. Según varias entrevistas publicadas, el director busca con esta cinta “una especie de reacción a cierto tipo de películas americanas en las cuales la violencia esta hecha para ser consumida” (sic.), y lo que consigue es una especie de hermana menor de esa gran película de Kubrick llamada “La naranja mecánica”, porque la psicología de ellos se parece demasiado a Alex y sus secuaces. Viéndola de ese modo, el film pierde mucho valor pero sobre todo por intentar ser más de lo que es.
De cualquier manera Haneke es un gran director y se las arregla para crear un ambiente claustrofóbico y horripilante con muy pocos elementos y un excelente manejo del lenguaje cinematográfico. Es horripilante ver lo frágil que somos cuando dos jóvenes con malas intenciones irrumpen en la casa de campo de George y Anna haciéndose pasar por amigos de los vecinos y con la excelente excusa de hacerle un mandado a la vecina que necesita 4 huevos y los mandó a ellos para que Anna se los diera. Así de simple ingresan en la casa, así de frágil es nuestra seguridad. Dos chicos encantadores y cultos, que parecen no tener malas intenciones hasta que comienzan a ser molestos, y cuando los quieren echar ya es demasiado tarde. Con un golpe certero en la pierna con un palo de golf inmovilizan a George, y a partir de ahí los dominan, sobre todo infundiéndoles miedo. Dominio que se hace cada vez más tortuoso y perverso, con diálogos por momentos inverosímil pero seductores que llevan a conocer lentamente la verdadera motivación de los asesinos: diversión.
Haneke nos muestra todo con largos planos fijos, en donde la violencia se hace presente fuera de nuestro campo visual, jugando mucho con los sonidos que sugieren lo que no es necesario ver. Somos reales espectadores del “espectáculo” que nos brindan este dúo, sin nosotros del otro lado de la pantalla no tendría sentido actuar. Ellos saben que estamos mirándonos, y por dos veces Paul nos dirige la palabra rompiendo la regla principal del cine, y hasta tiene el poder de cambiar lo que, tanto nosotros como el propio Haneke desea para su pareja protagónica, rebobinando (si, como lo lee) la cinta cuando matan a su compañero para salvarlo.
Paul y Peter tienen vida propia, no se dejan manipular por Haneke. Son reales dentro de la pantalla, por lo tanto nadie ni nada (el cine) los pueden manipular, la realidad es más cruda que la ficción, allí no hay ni director, ni guionista, ni productor que pueda inventar un happy end, en la calle siempre gana el más fuerte y ellos son el reflejo cinematográfico de eso.
Bonus:
Michael Haneke es el nuevo niño mimado de Cannes, en el 2001 ganó el Gran Premio de Jurado por su película “La pianista”, luego en el 2005 ganó el Premio al mejor director por “Caché”, y finalmente en el 2009 ganó la Palma de Oro por su última obra “La banda blanca”. Nació el 23 de marzo de 1942 en Múnich, Alemania. Estudió Filosofía y Psicología antes de dirigir películas, y en su cine convergen ambas formas de exploración existencial. “El cine es el arte de la manipulación; no hay que olvidarlo nunca cuando se hace cine ni cuando se ven películas. Siempre he querido que las mías sugieran una duda en cuanto a la realidad que muestran en la pantalla. Es para alertar el espectador, para despertar su vigilancia. También es posible, gracias al poder del cine, luchar contra las imágenes que, hoy en día, quieren hacer de la brutalidad un producto consumible.”
Puntaje: 8,5
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